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tus experiencias
> HUGO FERNÁNDEZ

  • HUGO FERNÁNDEZ

    Aquí, en Chisinau, el tiempo pasa volando. Supongo que este hecho
    resume perfectamente mi EVS.
    Antes de llegar no estaba muy seguro de que es lo que me iba a
    encontrar en Moldavia. Esta es una de las razonas por la que escogí
    este país, la posibilidad de ver Europa y el mundo desde una
    perspectiva que no conocía.
    Si uno busca información por internet lee que es uno de los países más
    pobres de Europa, si no el que más. Tras bajar del avión y coger un
    taxi que me llevara hasta mi familia de acogida, la primera impresión
    que tuve es la de una ciudad que hacía al menos 20 años que estaba
    estancada. Grandes avenidas, al más puro estilo soviético, ajadas y
    con grandes edificios deteriorados. Pero uno se acostumbra rápidamente
    a los paisajes urbanos. A los dos días ya no te fijas en los socavones
    y grietas en las aceras. Te fijas en la vida que tiene la ciudad. En
    el ajetreo continuo que sacude Chisinau, a pesar de ser una capital
    más bien pequeña. En los multiples, amplios y bien cuidados parques
    (resulta que es la capital con más zonas verdes de Europa) en los que
    siempre encuentras gente paseando o descansando. En los mercados
    callejeros y en las terrazas al sol, repletos de gente. Te fijas en la
    verdadera ciudad, las personas que la habitan.
    Lo mejor de todo es que aún me queda mucho por descubrir y en lo que fijarme.

  • Fotografía
Creative Commons