Experiencia de Raquel

Cuando vi que la asociación de las Niñas del Tul organizaba este proyecto no me lo creía… ¿Un proyecto sobre radicalización? Era la primera vez que veía un proyecto de este tipo, y debido a que estudié Criminología y quiero seguir formándome en este tema, vi que era una gran oportunidad para mí. El Training Course «Free Mind and European Values» estuvo organizado por la asociación Udruga Prizma del 2 al 10 de octubre de 2018.

Digamos que comencé esta aventura sola en el aeropuerto de Madrid, destino a la capital croata, Zagreb. Allí tuve la oportunidad de ver a viejos amigos, conocer más de la cultura croata y por supuesto hacer un poco de turismo. Entre otros lugares curiosos, visité el museo de las Relaciones Rotas y un cementerio donde de lo bonito que era, era agradable hasta pasear.

¿Dicen que Croacia es pequeña? Para nada… Después de una hora de retraso de mi autobús y unas cuatro o cinco horas de camino (de INCREIBLES paisajes, todo hay que decirlo) llegué al destino: Zadar. No era la primera vez que participaba en un proyecto de este tipo, pero si la primera vez que coincidía con amigos de otras experiencias anteriores (por lo que fue doblemente bonito). Nos quedamos bastante sorprendidos con el lugar… Tuvimos la gran suerte de poder alojarnos en primera línea de playa y poder hacer bastantes de las actividades del proyecto en el exterior. Era un hotel bastante bonito donde compartimos habitaciones dobles. Zadar es una ciudad increíble, en la que entre otras muchas cosas, es posible sentarse a ver el atardecer y disfrutar del sonido de un órgano marino.

En cuanto a contenido, hay que reconocer que los organizadores tenían mucha ilusión en el proyecto, y esto se notó. Como ya he dicho anteriormente, aprovechamos el buen tiempo y la localización, e hicimos todas las actividades posibles en el exterior. En su gran mayoría, las actividades eran bastante dinámicas, y en mi opinión, bastante útiles para adquirir conocimientos y hacer más ameno el tema. Al ser un tema peculiar, a veces resultó difícil hablar de ciertos aspectos e intentar llegar a un consenso común, ya que en parte debido a las diferencias culturales entre los distintos países nos
encontrábamos ante posturas enfrentadas (lo cual también resulta curioso). Tuve la oportunidad de aprender bastante sobre el tema, aunque no tuvimos quizás el tiempo necesario para profundizar en temas concretos.

También tuvimos tiempo libre en el que poder conocernos todos e intercambiar comida de los distintos países y de enseñarles algunos de los bailes españoles, como la Macarena, el Asereje,…. Sin duda cada proyecto es diferente y cada uno te marca. Siempre hay algo positivo que aprender, y ya no tanto en tema de conocimientos (que también) sino que también de cada una de las personas que tienes la oportunidad de conocer. Fue una experiencia bastante bonita.

Aquí os dejo también una guía que realizamos tras los 8 días de actividad y donde se ve reflejado nuestro trabajo: https://drive.google.com/open?id=1NqLEfee_ctnG0GM-xmszKIY-7t09OtOP